May 14, 2015

Cultivando Semillas Libres Del Mercado

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Por Alfredo Carías

Campesinas y campesinos salvadoreños están cultivando semillas nativas como el único camino para independizarse del monopolio en el mercado de la agroindustria en El Salvador.

El principal monopolio de venta a nivel nacional de las semillas híbridas lo manejaba la firma Cristiani Burkard que fue comprada por la multinacional Monsanto (en el año 2008), quienes distribuyen alrededor de ocho tipos de maíz híbrido entre amarillo y blanco, dos de sorgo y tres de frijoles.

Monsanto entiende muy bien que la semilla es la vida. Casi todos los alimentos que comemos empiezan por la semilla. Controlar las semillas supone controlar el primer eslabón de la cadena alimentaria, pero también afecta a todo el sistema alimentario, a la biodiversidad, y por tanto, a la vida misma, señala el artículo denominado la guerra de las semillas.

Sin embargo, desde hace dos años está el esfuerzo de devolver la semilla a las campesinas y campesinos para liberar a la semilla del monopolio en el mercado, y de eso está seguro el agricultor Ismael Antonio Casu, representante de la Cooperativa Productora de Semillas de Buena Calidad (CEDEOCCI) que trabajan en los cantones de los municipios de Chalchuapa, Atiquizaya de Santa y Sonsonate.

Es un principio, pero ya se encuentra avanzado este proceso. A nivel nacional muchos agricultores están siendo beneficiados y están sacando un mayor rendimiento en la producción de granos por medio de (la cooperativa) nosotros. “Con esto se estaría garantizando que habrá abundancia, no habría necesidad de importar (granos básicos) del extranjero porque somos los productores nacionales”, enfatiza Casu.

Para el comercio de granos básicos, El Salvador depende casi exclusivamente de Estados Unidos para sus importaciones de maíz blanco, maíz amarillo y arroz granza, mientras que el frijol rojo proviene de Nicaragua y Honduras., destaca un análisis de mercado de granos básicos en Centroamérica: enfoque en El Salvador, desarrollado  por el Programa Mundial de Alimentos en el año 2008.

La empresa estadounidense Monsanto es la mayor productora de semillas del mundo controla el 70% del mercado de El Salvador y gran porcentaje del centroamericano, pero esto podría cambiar con este programa asegura Amy Kessler coordinadora de programas de la organización Ecoviva.

Antes del programa hace 5 años el mercado era dominado por tres empresas, estas tres empresas tenían el 80% del mercado y una sola empresa tenía el 40%  que era propiedad Cristiani Burkard lo que hoy en día es Monsanto”. “Con ese programa el gobierno ha logrado abrir el mercado para que más empresas en particular las micro y pequeñas empresas y cooperativas puedan presentar ofertas y participar en el programa”, explico Kessler.

Con este programa se destaca la generación de 81 mil nuevos empleos directos e indirectos en la agricultura en la cosecha 2013-.2014, los cuales 60% han sido para mujeres y jóvenes. El aumento de los ingresos ha potenciado dinamismo en la economía local, ha elevado el nivel de conocimiento y capacidades relacionadas a la comercialización; además ha potenciado el desarrollo social de las comunidades manifestó Ana Iris Martínez representante de Incidencia y Campañas de Oxfam en El Salvador.

El Ministerio de Agricultura de El Salvador debe continuar con su práctica actual de comprar semillas a los pequeños productores salvadoreños, siguiendo con su “Plan de Agricultura Familiar”, para forjar el surco que contribuya a la soberanía alimentaria aseguran las organizaciones que acompañan el esfuerzo. 

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