Oct 22, 2013

Una Fusión Musical De Jazz Y Trova Por El Rescate Del Náhuatl En El Salvador

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crédito de foto:Foto de izq. a der. Manuel Molina, Rigoberto Barrera, Nelson Rauda, Carlos Carranza y Alejandro Labrador.

Por Alfredo Carías

Dos estudiantes de medicina de la Universidad de El Salvador hace 10 años se dieron a la tarea de improvisar durante sus ensayos musicales con el género del jazz y la trova, luego le añadirían los ritmos africanos, caribeños y rumbas que le darían su carácter sonoro que los identificaría durante su trayectoria artística que ahora conocemos como la banda Alburados.

“El nombre de Alburados surge de un juego de palabras de Albura de los anillos del interior de un árbol  y en honor al dueto que son los fundadores Oscar Sandoval y Rigoberto Barrera, esa analogía de la palabra Albura: el corazón del árbol que igual que nosotros tiene un corazón y que se va expandiendo esos anillos en las alburas como se llama, nos gustó como se oía y así quedo” (el nombre del grupo), nos explica Rigoberto Barrera.

Sus integrantes Rigoberto Barrera en las voces, Manuel Molina en el bajo eléctrico, Carlos Carranza  en la Zampoña - Guitarra, Nelson Rauda en la percusión – guitarra,  Oscar Sandoval en la  voz y Alejandro Labrador colaborando con percusiones timba brasileña, brindan esa fresca fusión de una variedad de influencias rítmicas que caracterizan sus melodías.

Sus canciones están colmadas de historias cómicas y experiencias personales enriquecedoras, pero también de contenido social y ambiental.

Entre una de sus interpretaciones se encuentra la llanta perdida, la cual dedicaron a la suerte que vivieron de escapar de un accidente automovilístico cuando se conducían en su vehículo y este sufre un desperfecto mecánico al desprenderse un neumático que rodó hasta en medio de la maleza, mientras venían de camino de San Marcos después de un compromiso musical, comentan entre carcajadas los integrantes del grupo.

“En otra ocasión 3 de sus integrantes pasaron la odisea de viajar en bus con sus amplificadores entre sus hombros a plena hora pico del tráfico (6 de la tarde) de pasajeros para poder llegar a su destino  en un bar de la Colonia Escalón en San Salvador”,  entre risas nos cuenta Nelson “el lobito” Rauda.

“Pero también hacemos música por el rescate de la lengua Náhuatl como por ejemplo la canción llamada: nenante tuntuna que significa la madre música, que es parte de un género musical el "Xuk”, que interpreto por muchos años el compositor y arreglista Paquito Palaviccini (durante el periodo de 1962 a 1965), como parte de nuestros esfuerzos de preservar la identidad cultural en El Salvador”, asegura Rauda.

Samba mercado, la dictadura del tiempo, fiestas agostinas, la piscucha, trascender, sácate el alambre, tortuga de carey;  son parte del repertorio de la música de la banda que de manera poética nos lleva por un viaje musical de contenido social y ecológico que subliminalmente nos hace pensar y reflexionar de lo que pasa en el país, y eso es lo que el público disfruto en una de sus presentaciones en el café, bar, restaurante Clandestino la noche del pasado jueves 17 de octubre.

Estas canciones han sido interpretadas duran 10 años de vida artística de la banda. trayectora que brindarán homenaje con un concierto a celebrarse en el Museo de Antropológica “David J. Guzmán”, el próximo domingo 17 de noviembre a partir de las 4 de la tarde. 

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